lunes 29 de septiembre de 2008
EL DISEÑADOR JEAN BAPTISTE YOKO VISITA ESPAÑA.
miércoles 17 de septiembre de 2008
LLEGAN LAS EXPLICACIONES DE YOKO. PERO NO OBTENEMOS SOLUCIONES.
De la noche a la mañana. Así se truncaron todas nuestras vidas. Y así de rápido decidimos reunirnos todas para tomar medidas y hacer cuanto sea necesario para recuperar nuestro trabajo. Hemos acudido a sindicatos, al Ministerio de trabajo y a cuantos abogados se nos han ocurrido. Y esta es la respuesta que hemos obtenido de Yoko: “Yoko es ahora una multinacional. La empresa ha decidido abaratar costes en la producción y de ahí el cierre de la fábrica en España. La empresa producirá su producto de ahora en adelante en el extranjero”.
Claaaro… Y a nosotras que nos den. Porque no os penséis que nos han reubicado en otra empresa o dado una indemnización para seguir adelante mientras buscamos otra cosa… No. Es más bonito no avisar a tus empleadas de la decisión de la empresa con tiempo, sino tirarlas a la calle diciéndoles “mañana no vengáis. Sabemos que algunas lleváis diez años trabajando aquí y que con la edad que tenéis es difícil que encontréis otra cosa, pero bueno, es lo que hay”. Pues no, señores. No sólo nos habéis echado a nosotras, sino a todas NUESTRAS FAMILIAS, NUESTRAS CASAS Y NUESTROS SUEÑOS. Y que nos echéis a nosotras duele, pero que dejéis a nuestras familias sin un techo en el que dormir no tiene perdón. Así que vamos a hablar con quien haga falta, cueste lo que cueste.
martes 16 de septiembre de 2008
PORQUE TENEMOS MUCHO QUE DECIR SOBRE YOKO
Siempre hemos querido nuestro trabajo, unas más que otras evidentemente, pero todas estábamos contentas al fin y al cabo fabricando calzado de lujo para la marca Yoko, porque teníamos un salario que llevar a casa, sumado a la recompensa de sentirte útil haciendo algo que se te da bien. Y día a día volvíamos a nuestro hogar, cada una con su vida y sus asuntos personales pero con la tranquilidad de no tener que preocuparte por nada peor. Hasta que llegó el día. Ese horrible día.
Hace cinco días se reunieron nuestros dos jefes con nuestra capataz en el despacho. Desde fuera algunas intuían que algo pasaba y otras seguían concentradas en su trabajo, pendientes sólo del ruido de las máquinas. Pero desde luego todas miramos a la cara a Marta cuando ésta salió. Con un gesto entre enfado y miedo dijo: “Nos echan. A todas. Hoy.” De pronto todo el techo de la fábrica pareció derrumbarse sobre la cabeza de las 33 mujeres que allí estábamos. Y hubo tantas reacciones diferentes como mujeres estábamos allí: unas se quedaron con la mirada perdida, otras se echaron a llorar y otras se alzaron a pedir explicaciones e incluso dispuestas a buscar follón.
Pero de eso ya hace cinco días. Y ahora las treinta y tres mujeres de la fábrica de Yoko sólo tenemos clara una cosa: VAMOS A HACERNOS ESCUCHAR. Por eso este blog. Por eso todo lo que hagamos todas juntas de ahora en adelante. Porque creemos que nuestro despido ha sido una injusticia y porque vamos a luchar por nuestro trabajo. Sea como sea.